lunes, 15 de marzo de 2010

FIFTY SEVEN



"De algo estoy segura. No podrá quererle tanto como le quería yo, no podrá adorarle en ese modo, no sabrá advertir hasta el menor de sus dulces movimientos, de aquellos gestos imperceptibles de su cara. Es como si sólo a ella le hubiera sido concedida la facultad de ver, de conocer el verdadero sabor de sus besos, el color real de sus ojos."Ninguna mujer podrá ver nunca lo que yo he visto. Y ella menos que ninguno." Ella, real, cruel, inútil, material. Se le representa así, incapaz de amarle, deseando sólo su cuerpo, incapaz de verle realmente, de entenderlo, de respetarle. Ella no se divertirá con esos tiernos caprichos. Ella no amará incluso su mano pequeña, sus uñas comidas, sus pies ligeramente extraños, aquel diminuto lunar escondido, aunque no tanto, a fin de cuentas. Puede que lo vea, sí, qué terrible sufrimiento, pero nunca será capaz de amarlo. No de aquel modo. La tristeza inunda sus ojos."

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