martes, 16 de marzo de 2010

EIGHTY ONE



He de reconocer que llevo horas plantada en tu recuerdo, pero eso es porque el aire de aquí tiene un poco que ver con el viento de Ibiza. Aquel viento que nos meció y nos revolvió, haciéndonos creer que formábamos parte de un círculo vital sin principio ni FIN. El viento que salía de tu boca y entraba en la mía, a pulso de un beso, a fuerza del tacto. Allí donde nos prometimos el mar. El tacto de tu espalda en mis labios, el tacto de mis piernas en tus manos. Cinco sentidos, incluso seis, volcados y revolcados en cumplir los sueños del otro.

He de reconocer, también, que soy un cúmulo de miedo y ganas. Miedo a que el tiempo pase lento, cuando yo rezo por alterar el minutero e inventar máquinas al futuro. Y ganas, ganas de ganarte. Ganas, porque me tienes ganada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario