jueves, 18 de marzo de 2010

EIGHTY FIVE


"Si volviera a nacer, si empezara de nuevo, volvería a buscarte en mi nave del tiempo". Hoy he vuelto a escucharla y se me han puesto los pelos de punta. Maldiciendo al mundo y a la distacia que nos separa de un beso he cerrado fuerte los ojos. Esa distancia que crece y decrece como un yo-yo, arrítmico, jadeante. Como mi corazón. Quizá sigo sin entender el final de la historia. Al principio eramos tu y yo a tiempo completo. Dejámos de serlo. El primer beso del año me devolvió contigo, y a partir de ahí empezamos a ser tu y yo una vez a la semana, bajo algunas sábanas, entre algunas copas. Entonces llega mi última noche, y aquel 'quédate Javi'. Y de nuevo. Qué es lo que tiene que haber para que dos personas se busquen cada 7 días? Qué es lo que existe entre nosotros cuándo dos noches seguidas decidimos perdernos el uno dentro del otro?
No, no entiendo nada. Y no lo entenderé, pero poco importa ya. Nunca volverás a tenerme a menos de 5 cm.



Pero mejor no digo nunca. Porque entonces desde luego que acabaré bebiendo de ese agua.


No hay comentarios:

Publicar un comentario