sábado, 20 de marzo de 2010

NINETY


Reconstruir cada pedazo está siendo una de las tareas más complicadas de las que me he visto obligada a hacer. No se trata de encontrar cada fragmento y recolocarlo, no. Se trata de arrancar del alma los que quedaron prendados a ella, los que una noche de Noviembre decidieron atravesarla. Y entonces sangro. Y me dejo morir cada noche en mi cama. Al menos todo este dolor me hace ver que fue real. Que existimos. Que caminamos por la vida de la mano, abrazamos el sol sin soltarnos. En ruinas.

Esperemos que El Puerto haga un papel mejor que esta hora menos.

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