sábado, 25 de diciembre de 2010
TWO HUNDRED AND FOUR
miércoles, 15 de diciembre de 2010
lunes, 13 de diciembre de 2010
TWO HUNDRED AND ONE
ONE HUNDRED AND NINETY NINE
lunes, 29 de noviembre de 2010
sábado, 20 de noviembre de 2010
jueves, 11 de noviembre de 2010
miércoles, 10 de noviembre de 2010
lunes, 8 de noviembre de 2010
ONE HUNDRED AND NINETY TWO
Wikipedia define manifiesto como una declaración pública de principios e intenciones. Todas estas cartas suelen comenzar con un preámbulo, en el cual los manifestantes aparecen agrupados en una asociación o grupo que los define y resumen sus intenciones. Me saltaré eso, prefiero no identificarme con ninguna banda. No penséis que me considero uno de esos falsamente llamados espíritus libres, simplemente a veces es más efectivo hablar desde ti para una misma. Hablar por o para una mayoría implica caer en el juego de las generalidades. En el sucio juego de las generalidades, que tanto nos gusta. Los manifiestos suelen continuar con palabras como “tratado”, “artículo”, “derecho”. El mío comenzará con “sueño”. La sexta acepción del diccionario de la Real Academia Española lo define como “cosa que carece de realidad o fundamento, y, en especial, proyecto, deseo, esperanza sin probabilidad de realizarse”. ¿Qué otra cosa podría mover así la sangre, revivir el corazón y crear esa fuerza sobrenaturalmente demoledora sino es aquello sin probabilidad de realizarse? ¿qué otra nos haría aspirar a más? ¿dirigir nuestros pasos hasta redireccionarlos en caminos que nunca antes pensamos tan siquiera que existieran? Pero bien, es pura cabezonería humana. Basta que nos prohíban tocar el botón rojo para que las ganas de hundirlo crezcan proporcionalmente a los segundos. Basta que nos comprometamos con alguien para que el vecino del 5º, ese al que has visto crecer, se vuelva la opción más atractiva. Basta que nos digan que es imposible -todo un sueño- para que quememos neuronas y tiempo en realizarlo. Y la irracionalidad, de la mano de la irresponsabilidad se convierten en armadura y espada. Porque no hay nada más peligroso en este planeta azul que una persona con sueños.
La segunda palabra de este, mi manifiesto, sería “Cecilia”. Llamar a las cosas por su nombre es el primer paso para cumplir todos estos sueños que he derramado en el párrafo anterior. Cuanto antes tengamos claro esto antes seremos capaces. Sin más: capaces. Estar capacitados es todo un logro. Amor, amistad, dolor, vida, belleza, felicidad, tristeza son palabras que utilizamos con demasiada libertad, con demasiado desconocimiento. Que no es oro todo lo que reluce, como no es amistad, dolor, vida o felicidad todo lo que así se nos presenta en bandeja. No. Para todas ellas hay que luchar. Y luchar aún sabiendo que hay más posibilidades de salir perjudicado de ellas. Es un tú contra tú, una lucha que ha de nacer en ti y terminar también así. Pero oh, si fuera tan fácil como sacar una pistola y pegar un tiro a la tristeza, si fuera tan fácil como dar un beso y llamarlo amor. Si la belleza fuera la principal de Tuenti. No no y siempre no. Lo primero ha de ser eso entonces, distinguir el poder de estas palabras, llamar las cosas por su nombre. El mío es Cecilia.
La tercera, y no podía ser otra, es un “lo”, acompañado de “siento”. Antes de todo, quisiera remarcar la ambigüedad de esta expresión, pues en este tercer capítulo de mi manifiesto me dedicaré a bailar entre las dos acepciones, como si me fuera la vida en ello, como si en realidad valiera la pena. Pero es mejor así, caminar en la misma onda, utilizar sus mismas armas. Porque si de algo está llena esta vida es de dobles sentidos, de ambigüedades, de juegos de palabras. Lo siento, he dicho. Y lo he dicho en tiempo pasado, presente y futuro. En tiempo vital, prefiero llamarlo yo. Perdonad. No puedo aportaros razones válidas para que toméis esta decisión pero entended que yo siempre he sentido todo mucho. Siempre he sentido más de la cuenta. Siempre hice de una lágrima un océano, y de ese océano me trasladé a una vista espacial de la tierra, para adjudicar esas tres cuartas partes de agua a mi dolor. Siempre hice de un beso un romance propio del celuloide, una historia de amor escrita por Jane Austen. Y cómo en cualquiera de esos casos, estaba dispuesta a matar y morir por mi causa. No podría juraros dejar de sentirlo. Helena de Troya, Julieta o Marianne Dashwood siempre están en lo más alto de mi pirámide. Lo siento, perdón. Y también lo siento, siempre. No puedo desprenderme de más de un 80% de mí así como así. Si me queréis, me queréis libre. Porque querer significa velar por la felicidad de esa persona más allá del rencor, el dolor o las equivocaciones. Querer es perdonar, a pesar de lo que se suele decir por ahí. Si no perdonas, no quieres. La vida se presenta sencilla de vez en cuando, hallelujah. Así que, desde aquí, ruego por el perdón de todas esas almas que un día fueron dañadas a tiros por mis equivocaciones. A todas las que lo serán. Yo no soy perfecta y aunque eso no sea justificación alguna: cometo errores. Siempre. Pero asumo mis consecuencias. Sabed, eso sí, que nunca quise haceros daño. Es fundamental que comprendáis eso. Siempre preferí ver mis mejillas a ras de suelo a tumbaros de un golpe. Nunca quise ser la mejor, ni la más original. Ni mucho menos estar en boca de todos. No soy de esas personas que insisten en ser el Rey de Roma y aparecer en todas las conversaciones. Todo lo que hice, todo lo que haré, carece de fundamento firme. Simplemente me dejé llevar por aquello que tengo en tan buena estima: el sentir. Sentir, sentir. Lo siento.
Lo siguiente, y para concluir, es “gracias”. Gracias porque, en algún momento de mi corta existencia, aparecisteis. Con más o menos fuerza pero lo hicisteis, valientes. Todos vosotros. Todos los que vendrán. Así que gracias, cada uno ha de hacer su propia interpretación, pero aún así: gracias. Fin del comunicado.
miércoles, 27 de octubre de 2010
ONE HUNDRED AND NINETY ONE
ONE HUNDRED AND NINETY

A esto me refería, sí. Deberías habértelo imaginado, escribir, escribir, escribir… escribirte. Es parte de mí. Decirte felicidades y desearte un buen año me sabe a poco y se me queda bastante corto en cuanto a lo que quisiera de verdad decirte.
¿De verdad, de corazón? SE FELIZ. Cada minuto. Cada hora. Cada día de los próximos 20 años. No hoy, ni mañana: siempre. No desgastes ni un solo segundo curvando tu sonrisa hacia abajo. La vida es demasiado corta y bonita. Toma un poquito de mi felicidad, ahora que la tengo de nuevo. Tómala de regalo. Disfrútala tanto como yo lo hago. Que te saque de malos ratos, que ponga color a los días tristes y de alegrías cuando todo a tu alrededor se venga abajo. Que con ella seas capaz de ver que, en las noches frías de Diciembre, en las mañanas plagadas de (tus) malentendidos con el mundo o en los domingos feos y solitarios, me tendrás siempre como luz al final del túnel, como espalda a la que agarrarte al caer, como mano con la que levantarte. Siempre, entiendes pipita?. Pero también para verte cantar Sharks in your mouth, para compartir contigo un par de cervezas mientras vemos ganar (esperemos, joder) al Madrid o para, simplemente, gritar al mundo que Mozart fue mejor que todos. Te llevo conmigo, no lo olvides. Allá a donde vaya y, cada vez que te recuerdo, miro al cielo, y te lanzo un guiño. Suerte. No la necesitas, pero aún así: suerte. En todo. Lo conseguirás. Yo lo sé.
Que nadie te haga pensar que no mereces lo que quieres y recuérdame: saca esa estrella que llevas dentro, el mundo no se merece no verla. Eres grande, enorme. Así que paso de felicitarte, no, no voy a gritar: ¡Ey, yuhu! ¡20 años Pastrana! No, lo importante es que TU naciste, no el día de hoy. Y, claro, que apareciste en mi vida. Y que los dos somos un poquito así, un poquito asá, por culpa del otro. Probablemente a ti se te pegó mi belleza, mi niño guapo, a ver que te has creido. Así que ya sí, gracias Aya, gracias Paco. Ellos son los verdaderos premiados hoy, no quieras llevarte todo el protagonismo.
Y… que si todo falla, llámame, y jugamos a las raíces mientras comemos del McAuto.
(T, y es una T muy bonita y llena de cariño. Si la tiraras contra la pared ésta se volvería rosa, con tartitas de chuches y más cursilerías)
ONE HUNDRED AND EIGHTY NINE
Y efectivamente, todo debe ser un juego.
martes, 26 de octubre de 2010
lunes, 25 de octubre de 2010
domingo, 24 de octubre de 2010
ONE HUNDRED AND EIGHTY FOUR
ONE HUNDRED AND EIGHTY TWO
sábado, 23 de octubre de 2010
miércoles, 20 de octubre de 2010
ONE HUNDRED AND EIGHTY

ONE HUNDRED AND SEVENTY EIGHT
ONE HUNDRED AND SEVENTY SEVEN
ONE HUNDRED AND SEVENTY SIX
ONE HUNDRED AND SEVENTY FOUR

martes, 19 de octubre de 2010
ONE HUNDRED AND SEVENTY THREE
ONE HUNDRED AND SEVENTY TWO
lunes, 18 de octubre de 2010
ONE HUNDRED AND SEVENTY ONE
Vulnerabilidad e incertibumdre son dos componentes del ser humano por las que corre el miedo. La debilidad humana atada al temor de ser heridos o de extraviarnos nos hace dependientes del poder. Del mido brota el afán de poder. Buscamos defensa y seguridad. Miramos hacia el poder para que nos defienda y nos de seguridad. La otra cara del miedo es el poder. Miedo y poder parecen estar unidos por un material fuerte, como la cara y cruz de las monedas. El evangelio de Lucas 12, 30 nos da una versión ligeramente diferente: el mido provoca la búsqueda de seguridad que proporcionan las riquezas. Se pone la confianza en el dinero, que se convierte así en dios, en el poder salvador
jueves, 14 de octubre de 2010
ONE HUNDRED AND SIXTY NINE
miércoles, 13 de octubre de 2010
ONE HUNDRED AND SIXTY SEVEN
martes, 5 de octubre de 2010
ONE HUNDRED AND SIXTY SIX
Charles Bukowski.
lunes, 4 de octubre de 2010
martes, 7 de septiembre de 2010
ONE HUNDRED AND SIXTY TWO
(en el descanso)
lunes, 6 de septiembre de 2010
ONE HUNDRED AND SIXTY
domingo, 5 de septiembre de 2010
sábado, 4 de septiembre de 2010
ONE HUNDRED AND FIFTY EIGHT
viernes, 3 de septiembre de 2010
miércoles, 1 de septiembre de 2010
ONE HUNDRED AND FIFTY SIX
jueves, 29 de abril de 2010
lunes, 26 de abril de 2010
martes, 20 de abril de 2010
ONE HUNDRED AND FIFTY THREE
sábado, 17 de abril de 2010
viernes, 16 de abril de 2010
ONE HUNDRED AND FIFTY ONE
ONE HUNDRED AND FIFTY
ONE HUNDRED AND FORTY NINE
martes, 13 de abril de 2010
ONE HUNDRED AND FORTY SEVEN
lunes, 12 de abril de 2010
ONE HUNDRED AND FORTY FIVE
domingo, 11 de abril de 2010
ONE HUNDRED AND FORTY FOUR
ONE HUNDRED AND FORTY TWO
ONE HUNDRED AND FORTY ONE
ONE HUNDRED AND FORTY
Alone in this fight with herself
She wants to be found
The only way out is through everything she's running from wants to give up and lie down]
ONE HUNDRED AND THIRTY NINE
masoquismo.
(De L. von Sacher-Masoch, 1836-1895, novelista austriaco).
1. m. Perversión sexual de quien goza con verse humillado o maltratado por otra persona.
2. m. Cualquier otra complacencia en sentirse maltratado o humillado.
ONE HUNDRED AND THIRTY EIGHT
viernes, 9 de abril de 2010
jueves, 8 de abril de 2010
miércoles, 7 de abril de 2010
ONE HUNDRED AND THIRTY FOUR
martes, 6 de abril de 2010
ONE HUNDRED AND THIRTY THREE

ONE HUNDRED AND THIRTY TWO
Es curioso lo caprichosa y cíclica que es la vida. Ahora leo aquello que escribí y, joder, que si, que si, que quiero tenerte ahí.
Cosas que suenan a…
Voy a decirte algo, pero antes promete que guardarás el secreto. Promete que no me olvidarás, y que vendrás a enredarte entre mis sábanas y piernas de vez en cuando. Que no seré el número 26 de tu lista, ni el 27. Que seré Ceci. Y sonreirás al escuchar mi nombre.
Promete que me mirarás de refilón desde el lado del conductor, y que puedo ser tu copiloto un poquito más. Ya sabes que la vida se vive mejor en compañía. Promete que no te enamorarás, y que no dejarás que yo lo haga. No tendríamos sentido como pareja de enamorados. Pero promete regalarme otro día de San Valentín entre futbol, chocolate y churros; que ya sabes que me conformo con poco. Promete también que nunca me dirás que me echas de menos, que cuando lo sientas cogerás y me llamarás. O te fumarás un cigarro, en mi nombre. Y una copa, en el tuyo. Seguro que el humo acaba llegándome. Y cállame todas esas cosas que suenan a triste, a olvidar, con un beso. Y otro.Y luego arráncame la camiseta.
ONE HUNDRED AND THIRTY ONE
lunes, 5 de abril de 2010
ONE HUNDRED AND TWENTY NINE
domingo, 4 de abril de 2010
ONE HUNDRED AND TWENTY EIGHT
Terry Pratchett
APROBECHADOS.







