El mar y el sol me han acogido con los brazos abiertos. Es pronto, pero ya noto como los vientos del sur derriten el hielo que rodeaba mi fuero interno. Puede que no sea libre, pero aquí, entre estas ruinas romanas, siento que nada me ata, y descubrir que tienes todo por delante y que el pasado se recoloca en su lugar lo consigue: sonríes.
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