Es curioso lo caprichosa y cíclica que es la vida. Ahora leo aquello que escribí y, joder, que si, que si, que quiero tenerte ahí.
Cosas que suenan a…
Voy a decirte algo, pero antes promete que guardarás el secreto. Promete que no me olvidarás, y que vendrás a enredarte entre mis sábanas y piernas de vez en cuando. Que no seré el número 26 de tu lista, ni el 27. Que seré Ceci. Y sonreirás al escuchar mi nombre.
Promete que me mirarás de refilón desde el lado del conductor, y que puedo ser tu copiloto un poquito más. Ya sabes que la vida se vive mejor en compañía. Promete que no te enamorarás, y que no dejarás que yo lo haga. No tendríamos sentido como pareja de enamorados. Pero promete regalarme otro día de San Valentín entre futbol, chocolate y churros; que ya sabes que me conformo con poco. Promete también que nunca me dirás que me echas de menos, que cuando lo sientas cogerás y me llamarás. O te fumarás un cigarro, en mi nombre. Y una copa, en el tuyo. Seguro que el humo acaba llegándome. Y cállame todas esas cosas que suenan a triste, a olvidar, con un beso. Y otro.Y luego arráncame la camiseta.
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