martes, 13 de abril de 2010

ONE HUNDRED AND FORTY SEVEN


He vivido tantos meses fuera de la realidad espacio-temporal, invadida por continuos martes trece que éste, ya de pie y algo más serena, se me presenta como un cálido abrazo de mi ciudad. Como una (espero) resistente frontera con el pasado.

Además, hoy es uno de esos martes que se creen jueves. Cosas que solo pasan en la capital.

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